Navegando por el hipertexto

Theory

New time unit – the .beat

Instead of dividing the virtual and real day into 24 hours and 60 minutes per hour, the Internet Time system divides the day into 1000 “.beats”. Each .beat is 1 minute and 26.4 seconds.

New meridian

Internet Time is based on a new Meridian (as opposed to the Greenwich Meridian). This new Meridian goes through Swatch’s office in Biel, Switzerland and is called the BMT Meridian.

BMT – the reference for Internet Time

BMT, another invention of Swatch, Biel Mean Time, which is linked up to the Central European Winter/Standard time – which is UTC + 1 hour. When it is Midnight in BMT, the Internet Time is @000 beats, Noon is @500 beats.

Mitos y realidades del hipertexto en la construcción del conocimiento

Por Irma Mariana Gutiérrez Morales
Ponencia presentada en el Encuentro AMIC 2006, Morelia, Michoacán

Introducción

Los soportes digitales han auspiciado, en apariencia, un cambio cuantitativo en la información: mayor volumen de la información textual a la que se tiene acceso, mayor cantidad de enlaces posibles entre datos o temas y, sobre todo, mayor velocidad de acceso a dicha información, todo ello impulsado fundamentalmente por los lenguajes hipertextuales.
¿Podría este cambio cuantitativo promover también un cambio cualitativo en los procesos de lectura y construcción del conocimiento humano? George Landow, uno de los más destacados teóricos del hipertexto llegó incluso a comparar el arribo de las computadoras y los textos digitales con la invención de la imprenta, una innovación técnica que, con el tiempo, tuvo efectos trascendentales en los hábitos sociales, económicos, políticos y educativos.
Pero, ¿es la mera innovación técnica la que impulsa dichos efectos? En esta ponencia pretendemos exponer los resultados de una investigación titulada Texto vs. hipertexto en la construcción del conocimiento, realizada por la misma autora durante 2005 y 2006, cuyo objetivo consistió en determinar si efectivamente existen cambios en la forma en que construimos el conocimiento y, de ser así, si dichos cambios obedecen al uso de un soporte material u otro.
Para tal efecto, se llevó a cabo un estudio de laboratorio en el que participaron dos grupos de individuos: por un lado, los que realizaron lecturas de textos impresos, y por otro, los que utilizaron soportes en hipertexto para recibir la información. Al final de las sesiones de lectura, los integrantes de ambos grupos refirieron de manera escrita lo que aprendieron, de tal suerte que dicho escrito permitió rastrear –con base en ciertos indicadores- la forma en que construyeron sus propios conocimientos. A groso modo, expondremos a continuación las conclusiones a las que llegamos.